Versos al aire Julio Figueroa

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Si tu mirada es mortal, poeta maldita, el alma de tus palabras ya es inmortal abriendo y anidando aquí en mi pecho. Ay ay ay, cómo me duelen las letras de tu tercer poema. ¡El amor ardiente de ayer es hoy pura reliquia empolvada!

Yo invito la primera ronda, poeta, y Víctor (el jefe celoso) todas las demás… Si tú ya no respondes a mí, yo sí respondo a ti, Amor, todos los días y todas las noches y cuando tú quieras, Amor Despiadado.

Ay, Argentina, no soy un ángel maldito ni un ángel de luz, sólo soy más solo sin ti. Y aquí estoy delirando a deshoras… enredándome en las palabras, tratando de dialogar con un fantasma innombrable, desbordado por la hermosa perra vida. Sólo la realidad es real y brutal y efímera. Ay ay ay. Versos cortos para penas largas. Decimos lo que amamos, no lo que matamos. Ay ay ay. ¡Vengan más rondas de ardor y olvido! Porque…

–Amor es… apretarse a la cruz y clavarse a la cruz y morir y resucitar. Amor es resucitar. (Dulce María Loinaz, poeta cubana, 1902-1997).

En seguida, para los lectores de Diálogo Queretano, los versos ardientes de Lizeth Freyre, que dejan ver el surgimiento de una poeta chorreando luz en las aguas negras del maldito amor. Versos de aire para penas terrestres. Su voz quizá todavía no es enteramente suya pero lucha a verso partido por surgir propia entre su mar de influencias. Lizeth Freyre:

Versos al aire

Poemas cortos,

de cantinas y noches en vela

de Lizeth Freyre

1

La simpleza de la mirada

puede ser el arma más mortal,

unos ojos…

ningún parpadeo.

Pupilas desafiantes a la truncada aventura,

quijadas trabadas de palabras retumbantes

en un silencio profundo.

Quietud, pasos, ruido, quietud.

2

Compases de suspiros al verte sin ropajes

Sinfonías de aliento cuando tocas mi cuerpo

Serenidad tan plena es perderme en tu rostro

Rostro angelical que incita violencia

Destrozar las sábanas cuando clamas mi nombre

Intoxicación de tus labios

Envenenan mi tráquea

Mas no pido clemencia ante tal arrebato de vida.

¿Quién sos ángel maldito?

¿Quién sos ángel de luz?

En mi pecho conjuras palpitantes resonancias

De agua cristalina en un mar sin desenfreno.

3

Quédate con los recuerdos que quieras

porque hoy…

ya no te quedas conmigo.

Mis labios se cierran a tu boca,

mi cuerpo se despide de tu cuerpo.

Un relicario te obsequio,

el cariño se vuelve reliquia…

4

Y vos comprendés que la vida es un sueño

Y en las sábanas se queda

El recuerdo del amor.

5

Recordar los vientos pasados,

como seda rozaban la piel

fijando con violetas el aroma del vaivén,

insípida tregua de huracanes

como pieza de papel.

Rasguños filosos al tiempo

que suplica detener.

6

Que las rondas empiecen su proceso

que esta noche ya no pienso responder de ti,

que se callen los gritos de mi mente

que se pierdan las horas del amor.

Hoy comienzan las plagas de amazonas

esta noche que venga el whisky y el Martini,

que el vino cure las heridas

que la fiebre tiña los recuerdos

que esta noche ya no pienso responder de ti.

7

Porque es más fuerte la agonía

que la sangre derramada,

pido una tregua al pecho

que no llega con el tiempo.

Ojalá las agujas se lleven tu rostro.

Gotas rojas que llenan los tubos,

gota a gota extraigan tu recuerdo.

Lizeth Freyre

Ah, esto es lo mejor: la mujer poeta va encontrando su voz profunda, a verso partido, entre su mar de influencias y su dolor… “Canta herida / ciérrate boca” (Paz). (Qro. Qro. 6-III-2010. En el cumpleaños de GGM, EMZ, Luis González de Alba y Miguel Ángel).










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