La disputa de Pemex
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| La entrevista concedida por la Secretaria de Energía, Georgina Kessel, al noticiario conducido por Carlos Loret de Mola, planteó de manera abierta los términos en los que el gobierno de Felipe Calderón busca enfocar la reforma de PEMEX, cuyo destino final estará en manos de la Cámara de Diputados. |
| La funcionaria anunció que a finales de marzo se tendrá lista una iniciativa, denominada pomposamente como reforma energética, que tiene como objetivo estratégico lograr que la paraestatal tenga la flexibilidad de asociarse con la iniciativa privada para desarrollar proyectos de exploración y producción, particularmente en el caso de los yacimientos ubicados en aguas profundas del Golfo de México. De acuerdo a la titular de la SENER la reserva probada de hidrocarburos es del orden de 15 000 millones de barriles que garantizan la producción de crudo suficiente para los próximos nueve años, mientras que las reservas de petróleo en los yacimientos ubicados en lechos marinos de gran profundidad se han evaluado en mas de 55 000 millones de barriles, que requieren tecnología de punta con un costo altísimo para ser extraídos.Advirtió el riesgo de que empresas extranjeras comiencen a explotar a partir del 2010 los mantos petroleros en la zona denominada Hoyo de Dona, donde tenemos yacimientos compartidos con Estados Unidos a mas de tres mil metros de profundidad, determinando una caída estrepitosa en la tasa de recuperación del crudo, perdiendo una gran riqueza para la Nación.
La modernización de PEMEX, asegura Georgina Kessel, no implica necesariamente la privatización o cesión del energético al capital privado citando experiencias internacionales como la de Cuba, cuyo gobierno ha divido en varios bloques su mar territorial permitiendo que varias empresas extranjeras hagan perforaciones, compartiendo el petróleo, en el caso de encontrarse el crudo. La entrevista de la Secretaría de Energía parece haber agarrado por sorpresa al senador priista Francisco Labastida Ochoa, quien mostró algunas reservas hacia los comentarios de Georgina Kessel, a pesar de ha venido concertando las acciones de los legisladores de su partido a favor de la reforma energética. La entrevista de la funcionaria sirvió de marco a Andrés Manuel López Obrador para declarar que había soltado la sopa reconociendo un proyecto privatizador de PEMEX y reiteró su llamado a definir en el corto plazo un programa de resistencia civil en defensa de la riqueza energética del país, argumentando que la tecnología requerida está disponible en el mercado internacional, por lo que no es necesario darle el 50% del petróleo a las empresas extranjeras que lo encuentren. Un actor fundamental en el debate que viene será sin duda Cuauhtémoc Cárdenas quien ya fue invitado por Ruth Zavaleta a que comparezca la próxima semana ante la Cámara de Diputados a fin de exponer su posición respecto a la reforma de PEMEX, atendiendo a su conocimiento del tema y al prestigio y credibilidad que le da el hecho de ser hijo del General Lázaro Cárdenas, autor de la expropiación petrolera en 1938. Aunque el discurso del excandidato presidencial del PRD se ha centrado en términos ideológicos, apelando a la defensa de un nacionalismo exacervado con fines mediáticos, no puede ignorarse el riesgo que supone abrir el espacio de la exploración y de la explotación petrolera a la ambición de empresas extranjeras cuya una única lógica es la ganancia, sin contar con una estrategia nacional de largo alcance que tenga como prioridad salvaguardar la viabilidad de la Nación en términos de energía. Mas que impugnar por principio la asociación de PEMEX con empresas nacionales y extranjeras para fines de exploración y extracción del crudo, debiéramos preocuparnos por los términos específicos en los que se plantea la propuesta de articulación, concientes todos de lo que está en juego. El gobierno de Felipe Calderón ha insistido en que la privatización de la paraestatal está fuera de discusión y se maneja el rumor en torno a la posibilidad de que nombre a Lázaro Cárdenas Batel como director de la empresa, para dar garantías en torno a su compromiso. Lo cierto es debemos estar atentos de un debate que va a determinar la viabilidad del país para los próximos años. |
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