Intolerancia

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Hace dos años, los periódicos locales y nacionales difundieron la noticia sobre una agresión a jóvenes conocidos como emos, en la plaza de Armas de la Ciudad de Querétaro. Sinceramente no conocía mucho de este grupo, lo poco que sabía de ellos era por un mamarracho, que padece el síndrome de Peter Pan (ser niño por siempre), de nombre Kristoff que conduce un programa en Telehit.

En cierta ocasión le escuché hablando pestes sobre ellos (más adelante se quiso justificar de no ser el responsable por las agresiones a los emos, argumentando que él no tenía la capacidad para provocar algo así, pues de lo contrario pediría a los televidentes que le depositaran dinero a su cuenta y sería millonario).

No tengo las bases que me permitan decir que este tipo influenció o no para que se diera la agresión, pero sí puedo asegurar que los medios masivos de comunicación son fundamentales para injerir en la opinión y la forma de ser de gran parte de la sociedad, de lo contrario cómo podríamos explicar que empresarios, comerciantes, gobiernos, etc. gasten tanto dinero para promocionarse en ellos.

El 9 de marzo de 2008, un periódico local publicó en su primera plana lo siguiente: “Disputan tribus plaza queretana”. De esto, la primer pregunta que nos podemos hacer es ¿Qué es una tribu urbana? El sociólogo francés Michael Maffesoli, fue el primero en hablar de ellas en su libro “El tiempo de las tribus”. Las define como “aquellas que por sus estéticas corporales, estilos definidos, fachas identitarias, prácticas sociales, sentidos y significados culturales, son los más visibles en los espacios públicos” (Revista Generación. Núm. 59. S/F). Para el sociólogo mexicano Héctor Castillo Berthier, los emos están en proceso de convertirse en una tribu urbana, “la cual se caracteriza por tener una historia, un referente, una canción individual y se reconocen a sí mismos como independientes” (Revista Archivo confidencial. Núm. 4. S/F).

Las Tribus urbanas, a diferencia de las pandillas y chavos banda de los años 80 que tenían un territorio fijo, “se mueven y desplazan prácticamente por toda la ciudad. Esto se ve claramente en los graffiteros” (Generación Op.Cit). El 28 de marzo de 2008, en el programa de televisión “Confabulario” que transmitía el canal 40 de Tv. Azteca, se hizo mención de que el edil (en ese tiempo) panista de Celaya Gerardo Hernández, pidió retirar a los emos del centro de la ciudad, argumentando que “dan una mala imagen de la sociedad guanajuatense”. ¿Qué no es peor la imagen que da un “gobernante” ignorante de los derechos humanos? El artículo 13.1 dice que “toda persona tiene derecho a circular libremente en el territorio de su Estado”. Además es una plaza pública, o qué, ¿ya también van a privatizar los jardines? Habrá que recomendarle al ex presidente municipal de Celaya, y a todos los que “piensen” como él, que vean la película “La zona” (Rodrigo Pla. Méx-Esp. 2007), para que se den cuenta sobre lo que se genera, cuando los ricos quieren convivir menos con los pobres, “raros”, “fachosos”, “nacos”, “emos”, “indios”, y un largo etcétera.

A inicios de la segunda mitad de los años 90, participaba con un grupo de música (digamos no comercial). Durante 2 años consecutivos nos invitaron a tocar el día 15 de septiembre en la Ciudad de Querétaro. El evento, a un costado del estadio Corregidora, era gratuito, llegaban jóvenes de todos los puntos de la ciudad. Desgraciadamente me tocó en ambas ocasiones presenciar broncas masivas. A la tercera invitación me negué a ir al concierto pues llegué a la conclusión de que la intención de reunir en esos eventos a las tribus urbanas era para no tenerlos en el centro de la ciudad, dando el “mal aspecto” en el día del grito de Independencia.

Desgraciadamente, no son sólo algunos gobiernos y/o personas de las clases media y alta de la sociedad los que ven a estos jóvenes con cierto desprecio, también algunos miembros de otras tribus urbanas (por supuesto no son todos, hay quienes los respetan) se han dado a la tarea de atacarlos. “El correo electrónico que circuló para agredir a los emos se propagó por una diversa red de estudiantes principalmente de escuelas particulares, entre ellas el Instituto San Javier, las Universidades Univer y Marista” (El Sol de San Juan. 9 de marzo de 2008). En una marcha realizada en la Cd. De México, principalmente por emos, para exigir tolerancia, al pasar por el tianguis del Chopo “fueron agredidos verbalmente por unos 100 punketos y darketos que les gritaban consignas del tipo: emo no es cultura, jotos; no siempre los van a cuidar, ya nos veremos las caras” (El Universal. 30 de marzo de 2008).

No sé qué clase de punks serían los que realizaron estos insultos, pero sí sé de punks que integraban el grupo “Atoxxxico” que a principios de los años 90 tenían una canción llamada “divisiones absurdas” y lejos de buscar una confrontación entre tribus urbanas, llamaba al respeto: “No necesitas demostrar/ si es que te gusta el punk o el metal/ a nadie tienes que convencer/ que tu forma de pensar es la ideal/ son divisiones absurdas, divisiones que nos hacen pelear/ yo necesito de ti, tanto como tú de mí/ dejémonos de estupideces basta ya de agredir”. Como ven hay de todo en las culturas juveniles.

Ahora que por todos lados se habla del bicentenario del inicio de la Independencia de México, hay que recordar el documento escrito por Morelos llamado “Sentimientos de la Nación”, en el cual hacía un llamado para terminar con las castas, para que ya no hubieran más “mulatos”, “tente en el aire”, “salta a tras”, etc. Y que sólo se distinguiera a las personas por su virtud o su vicio. La revista Complot (núm.19. Ago. 2001) publicó una entrevista con un ex skinhead (pelón) racista de nombre Thomas Leyden y declaró que en 1996, en un congreso de Naciones Arias le preguntó a un amigo “si mañana nos despertamos y la guerra de razas ya terminó y ganamos ¿qué es lo que haremos después?” Y lo que le respondió fue “bien sabes que luego pelearemos entre nosotros por el color del cabello, porque si lo tienes negro entonces no eres blanco, o si tienes ojos cafés quiere decir que algún antepasado tuyo fue negro, o si usas lentes es porque tienes un defecto genético”.

Es el momento de reflexionar las palabras del sociólogo francés Alan Touraine “estoy convencido, más allá de los pesimismos personales y los tiempos apocalípticos en que vivimos, de que sí es posible vivir juntos, siendo diferentes”.

Me despido con, espero, humor (¿de galenos intolerantes?): Con la llegada a México del Rock and Roll, en los años 50, algunos médicos decían que se había comprobado que este ritmo atacaba la mente, modificando los estados psicológicos del hombre, por lo tanto era una enfermedad.

Correo electrónico: amezquita27@hotmail.com










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