El deporte en TV y el concierto de Armando Palomas

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Foto: Milenio

El viernes por la noche vi el partido de futbol entre los Gallos Blancos de Querétaro y las Chivas de Guadalajara. Se jugó en este día por ser el aniversario 25 de la inauguración del Estadio Corregidora, a la cual, por cierto, acudí con algunos de mis familiares. En aquel 1985 yo era un joven de Secundaria que no sólo veía sino practicaba, junto con el basquetbol, este popular deporte.

Mientras se desarrollaba el encuentro recordé que también llegué a tocar, diez años después, con mi grupo de rock en este inmueble (¡ya, quiten esa cara! Está bien, el concierto fue en el estacionamiento y con varias bandas más, en los maratónicos eventos -que se llenaban de chavos de todas las colonias populares debido a que la entrada era gratuita- del día 15 de septiembre. Total, recuerdo que también el Tri, de Alex Lora, se presentaba, allá por la mitad de los años 80, en el estacionamiento del Auditorio Arteaga [creo que si los demás integrantes de mi grupo no me hubieran corrido, por negarme a ensayar, mínimo hubiéramos llegado a tocar en la Plaza Santa María]). Qué tan interesante estaría el juego que fue casi al final, debido a los 2 goles del Chivas, que regresé a la realidad. Apagué la tele y subí a mi recamara para intentar terminar de leer el relato “el neón de siempre” de David Foster Wallace. Fracasé, últimamente no me puedo concentrar en nada. ¿Será que mi vida, como la del protagonista de esta historia, también ha sido un fraude?

A las 6 de la mañana sonó la alarma de mi celular. Maldición, era sábado. Olvidé desactivarla ¿ya mencioné que ando desconcentrado? Dormí dos horas más. Al medio día llamé por teléfono a un amigo para ponernos de acuerdo sobre el préstamo de su grabadora, me dijo que había olvidado el asunto y se encontraba en Tequisquiapan, se disculpó. Lo entiendo, últimamente yo también ando medio distraído. La idea de conseguir el aparato era porque en la noche se presentaba el cantautor Armando Palomas y quería entrevistarlo.

Por la tarde fui a un céntrico hotel y compré (a precio de preventa) mi boleto para el concierto, de esta manera me ahorré 30 pesos. Regresé a casa, tomé unos envases y me dirigí a comprar cerveza a la tienda de la esquina. La persona que despacha me preguntó, después de que pagué, sobre si le iba a los potros o a los santos. Respondí que no era muy seguidor del futbol y que además mis pronósticos eran muy malos. Puse como ejemplo que yo creía que el Querétaro vencería a Chivas. Me despedí. Mientras caminaba de regreso me percaté que la pregunta era en torno al futbol americano y no a los equipos de soccer mexicanos. Igual y con unos tragos de cerveza se me quitaría lo distraído.

A las 7 de la tarde un canal de cable pasó la final de basquetbol del torneo de la liga de las Américas. Se enfrentaron, en Mar del Plata, los Halcones de Xalapa contra el Peñarol de Argentina. El encuentro estaba muy parejo pero no lo terminé de ver porque tenía que marcharme al concierto.

Llegué al antro y me acomodé en la mesa de unos amigos. Uno de ellos me indicó quién era el organizador del evento. Se trataba de un Médico que conozco de muchos años atrás, justamente por unas “cascaritas” de basquetbol. Fui a platicar con él y le comenté sobre la posibilidad de que me presentara con Armando Palomas. Me dijo que sí y que antes que yo, otra persona también le había pedido lo mismo.

Palomas tomó su guitarra y comenzó su actuación de casi dos horas y media. Es muy conocida la afición etílica de este artista y entre canción y canción su representante le servía tequila (con esas atenciones hasta yo también cantaría “que se muera el rock, que se muera, que viva el chupe”). Para demostrar que él tiene una actitud transgresora y “conocedora” de la realidad social de nuestro país, lanzaba su perorata, también entre canciones, al más puro estilo de los cantantes juveniles de bandas punk. Cosas como: “Lo de Cabañas es una cortina de humo”; “La influenza A/H1N1, también es una cortina de humo, díganme quién conoce a alguien que haya muerto por esto”. “Apaguen la televisión y lean un libro (me consta que esto no sirve)”; “Pueden piratear mis discos”, etc. ¿Tengo que decir que no omitió mentarle la madre a Calderón? Cuando casi me hizo llorar fue al momento de alagar a mi Ciudad: “siempre que paso por la autopista veo un anuncio que dice `San Juan del Río, tierra de palomas’. Esta es una Ciudad hermosa”. Pero cuando mis lágrimas finalmente brotaron fue al contar que la única mujer que lo acompañó mientras estaba hospitalizado fue su mamá, que le hacía “piojito” ¿Me pueden creer que hasta un aplauso pidió para su progenitora? Si yo fuera tan criticón, de los rockeros estrellas, como el Armando, diría que ya se parece mucho a Lora y que también podría empezar a decir en sus conciertos: “Mamá, apaga la grabadora y ven a hacerme piojito”.

Total, se terminó el concierto y Palomas dijo que no se iba hasta no firmar todos los discos que compraron sus seguidores. La fila era muy larga y abandoné la idea de hablar con él. Líneas arriba menciono que otra persona también quería intercambiar palabras con Armando. Resultó que se trataba de uno de mis grandes amigos. Debido a un accidente que sufrió, supongo que se encontraba algo cansado y decidió no formarse. Fue entonces que contemplé la posibilidad de ir con mi amigo el Doctor y pedirle que nos colara en la fila. Nos presentó y le dijo al músico que a mí me gustaba mucho el basquetbol. Armando, que al parecer tiene un comentario para todo, me dijo que él había estado en un partido de los Lakers de los Ángeles en los años 80. No me quise quedar atrás y, como tengo una ocurrencia para todo, le pregunté que si también el SIDA del “Magic” Johnson había sido una cortina de humo. No alcancé a escuchar su respuesta porque las personas que estaban formadas empezaron a protestar y decir algo sobre la burocracia. Me quedó claro que, aunque ésta palabra no era la adecuada, tenía que terminar con mi efímera conversación. Mi conocido habló algunas cosas con Palomas, nos tomamos la foto y salimos del antro. Mientras me quedaba dormido, pensé en la posibilidad de que la vida del cantautor hidrocálido también fuera un fraude.

A las 6 de la mañana del domingo sonó la alarma de mi celular. Al medio día compré el periódico Universal. Tomé la sección de deportes y no encontré nada sobre el resultado de la final del partido de basquetbol de la noche anterior. Tuve que ingresar a internet para saber que los Halcones de nuestro país habían perdido en tiempo extra contra los argentinos. ¿Fraude o cortina de humo?

Correo: amezquita27@hotmail.com










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3 Comentarios en “ El deporte en TV y el concierto de Armando Palomas”

  1. Julio Figueroa dice:

    ¿FRAUDE O CORTINA DE HUMO?

    Excelente narración, Óscar, que nos encuera de cuerpo y alma enteros. Oh, maestro Gabriel Careaga. ¿Fraude o cortina de humo? Quema la pregunta… Y todos somos parte del cuadro que vemos. Un abrazo de luz con mucho sol. Fraternalmente. Julio. Qro. Qro., martes 9-II-2010.

  2. Julio Figueroa dice:

    EL CUADRO

    Somos parte del cuadro que vemos.
    J.
    Q.
    10-II-2010.

  3. juanelo dice:

    caray,que de hueva tu escrito,yo fui a ese concierto y creo que palomas se porto pocamadre,pero en fin si tanto dudas si palomas es un fraude o no,pues para la proxima no te acerques a el,no le lambas las suelas,y por favor si lo haces,agarra fila -”buey”…

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