Crecen los casos aislados sin resolver

Recordará usted, querido y asiduo lector de esta columna, que nuestras autoridades locales “bautizaron” a la comisión de hechos delictuosos como “casos aislados”, considerando estas que en nuestro estado no había delincuencia. Querétaro es pues el paraíso donde no existe la maldad. Bueno, pues al paso del tiempo y para desgracia de los queretanos, esto no es cierto, en nuestro pacífico (relativamente) estado han aumentado los “casos aislados”, o sea los delitos, y no sabemos si las mismas autoridades que utilizaron esta denominación para distorsionar la definición de los ilícitos ya se dieron cuenta del incremento en la delincuencia.

Al menos, eso sí, hay que reconocer que, entre otros, el Secretario de Gobierno, que a todas va, no ha declarado nada al respecto, no ha insistido sobre los “casos aislados” o sea de los delitos.

Veamos el por qué de esta afirmación. La semana antepasada, volvieron a asaltar con lujo de violencia una de las negociaciones de pescados y mariscos llamada “Chilo”, que se localiza en este municipio de Querétaro. Los vigilantes fueron golpeados y los amordazaron, llevándose el producto de la venta de ese fin de semana. Usted pensará, bueno, un robo más parece que no hace la diferencia, puesto que hay robos casi a diario, sin embargo el dueño de la negociación declaró a los medios de comunicación que es la diecisieteava ocasión, sí, 17 veces, que eran asaltados y en ningún caso había detenidos.

Diecisiete “casos aislados” (delitos) cometidos en agravio de un solo cliente y ni la prevención ni la procuración de justicia han dado resultado, a pesar de la alerta máxima a la que convocó el gobernador hace ya más de un año. Bueno, hasta de secuestro express han sido víctimas.

A este vergonzoso ejemplo se le suman otros tantos robos o asaltos con la característica de que son ejecutados a mano armada por grupos organizados de delincuentes; así pues, nos enteran (cuando los dejan), algunos medios de comunicación que ya roban en una joyería, que ya roban en casa habitación, que también roban en casas de empeño, que ya se robaron un auto; que ya detuvieron al narcomenudista; que ya catearon una casa en Milenio; que ya catearon otra casa en Quintas del Marqués; que ahora fue en un rancho el cateo; etc. Y la Delegada de la PGR, reconoce que ha aumentado el consumo de droga en nuestro estado. Y estas notas son a diario las noticias locales.

También el anterior fin de semana se presentó un caso inédito, ahora en el municipio de Huimilpan, Querétaro, un delito “super-aislado”, cuando varios sujetos irrumpieron en las oficinas de la policía municipal y a mano armada les quitaron a los elementos de la policía un vehículo que minutos antes habían detenido. Noticia que fue oportuna y bien cubierta por la periodista Mariana Chávez, corresponsal del periódico La Jornada. En abono de la policía estatal, habrá que decir que los maleantes, llamados “norteños”, ya que son aquellos compatriotas que se van a trabajar a los Estados Unidos, fueron detenidos en la comunidad en donde radican, en San Pedro Huimilpan. Seguramente pensaron que como el vehículo que rescataron era un “Vocho” viejo, no les iba a pasar nada. Pero, lo malo para ellos es que en sus domicilios les encontraron armas de fuego llamadas pistolas (muy común en esos lugares, ya que connacionales las traen para su protección de los EUA). Ahora pagarán las consecuencias de su torpeza.

A la anterior cadena de “casos aislados”, nos enteraron los medios del homicidio (otro más) de un integrante de las familias queretanas más estimadas, de los Robles Ordoñez, cuyo domicilio esta en una de las colonias más añejas de este municipio, casa céntrica por donde transitan multitud de personas y no se diga vehículos. Y nadie vio nada. En el interior de su domicilio fue ejecutada esta persona. Curiosamente su vehículo apareció volteado sobre la Av. 5 de Febrero y tampoco nadie supo nada, cuando que en esa transitadísima avenida constantemente circulan elementos de policía. Las autoridades afirman, primero que fue un robo, luego que no, que seguramente fue un asunto personal el origen del homicidio. En un medio periodístico escrito se dijo que uno de los familiares fue amenazado por un policía para que no dijera nada. Por desgracia los queretanos ya no se inmutan ante tal suceso, lo empiezan a ver como algo cotidiano, como algo “natural” en esta descomposición social en que nos dejó el gobierno de Fox. Ya ve querido lector, con eso de que ese señor que nos gobernó durante seis años (junto con Marta, por supuesto) hoy nos venimos a enterar que, pericialmente, especialistas en psiquiatría y psicología de la Santa Sede, dijeron que Fox estaba mal de la cabeza. Y pensar que por ese orate votaron millones de mexicanos con la esperanza del cambio. ¡Vaya cambio!. Habrá que recordar que el mismo Fox decía que el cambio se daría “copeteado”; y lo cumplió con creces, dejó una delincuencia “copeteada”. ¡Qué histrionismo de Vicente Fox!.

Bien, estos simples ejemplos nos sirven para confirmar que el índice delincuencial en nuestro otrora pacífico estado (no para los que apenas llegaron hace unos años), ya no lo es; que, para desgracia nuestra ya forma parte del mosaico que atrae a los delincuentes y cómo no si estamos a unos pasos de varios de los lugares más problemáticos en la República Mexicana, el Estado de México, el Distrito Federal, Guanajuato y Michoacán, que son polos de delincuencia que ha ido en aumento y contaminando sus alrededores. Así que la tonta declaración que hacía un empresario la semana pasada de que Querétaro era la cereza del pastel por apetitosa, habrá que decirle y aclararle que la cereza hace mucho se la comieron los delincuentes con todo y pastel.

En ese entendido, es necesario que las autoridades responsables de la prevención y procuración de justicia, mejoren sus programas, estrategias y métodos para prevenir, combatir y abatir la delincuencia. Parece que les hace falta lo mismo que a nivel federal, y así lo han reconocido propios y extraños, inteligencia policial que permita contener de manera efectiva la ola delincuencial que azota a todo México, que en mayor o menor medida, a todos nos golpea. Véase los reportes de la 25ava reunión del Consejo Nacional de Seguridad, a la que asistieron nuestras autoridades locales. Primero reconocieron que poco se ha logrado para abatir la delincuencia y que los homicidios dolosos, o sea los intencionales aumentaron en un 8%. Que se cometen 10 homicidios por cada 100 mil habitantes. Que de agosto 21 pasado a la fecha se han perpetrado 237 plagios. Que durante los primeros diez meses del año se denunciaron 122 mil, 847 delitos más que el año pasado. ¡Dios mío!. Y mientras todo esto sucede, los legisladores federales ni aprueban ni rechazan diversas iniciativas en materia penal que presentó el Presidente de la República, eso sí, rinden informes legislativos triunfalistas nuestros legisladores, pensando que los queretanos siguen siendo “queretontos” y que los pueden seguir haciendo “tontos”.

Regresando a lo nuestro. Si a lo anterior sumamos la gran cantidad de personal adscrito a los cuerpos policiales asignados (parece ser) exclusivamente para multar a conductores de vehículos (por cualquier razón), por mínima que parezca ser la falta, luego entonces tenemos que todo ese personal que debiera estar alerta y preservar la “seguridad ciudadana” y/o perseguir a los delincuentes, simple y llanamente se dedica a recaudar derechos para el gobierno, o sea dinero. Se puede observar con meridiana claridad que en el último año de gobierno se ha privilegiado la política de la multa sobre la de seguridad pública o ciudadana, errónea política que debe corregirse de inmediato antes de que nos suceda lo que en otros estados e la República, en donde la delincuencia se apoderó de todo y controla todo y a todos. No perdamos el honroso tercer lugar en que nos tienen catalogados en la comisión de delitos a nivel nacional; es más, busquemos juntos, sociedad y gobierno, el primer lugar y olvidémonos de que Querétaro es la cereza del pastel, por que hace mucho que se la comieron los delincuentes.

Por lo tanto, no es nada recomendable y mucho menos deseable que, al término del actual sexenio, nuestras autoridades y políticos, estén más preocupados y ocupados en asuntos político electorales, por el afán de estar buscando los nuevos puestos públicos y por tratar de retener el poder aquellos que lo ostentan y que no la han hecho tan bien como creen, ahora estén descaradamente descuidando la seguridad pública de los queretanos y la procuración de justicia en perjuicio de la población. Terminaron los “casos aislados” en Querétaro, estando nuevamente en la realidad delincuencial que asola a los queretanos, a las autoridades no les queda más remedio que ponerse a trabajar y a dejar de andar amenazado y perdiendo el tiempo en actividades ajenas a su responsabilidad. De lo contrario, simplemente que acaten nuestras autoridades locales el llamado del Señor Martí, cuando de frente, en su cara, les dijo a los servidores públicos responsables de la inseguridad que hoy vivimos: “si no pueden, renuncien”.


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Un Comentario en “ Crecen los casos aislados sin resolver”

  1. Mario Rodríguez Estrada dice:

    Estimado Hector…me estremeció tu artículo…lo mismo que el de Juan Antonio…reflejan nuestra diaria y horrible verdad…cada día me da mas miedo salir a la calle, no tanto por la constante y acelerada pérdida de mis facultades físicas, imagínate, ya doblando las siete decenas…sino por que te andas cuidando de que no te multen, al estacionar tu modesto y añoso cacharro móvil…por tantas y tantas señales de estacionamientos reservados para “discapacitados”, lo que da una imagen de que mas de la mitad de las personas en nuestra ciudad deben ser pertenecientes a este noble rubro.
    Sólo lo hacen para orillar a los “cumplidos” y amenazados por sus jefes,policías y agentes de tránsito, a entregar determinado número “obligatorio” de boletas de multas…y es cierto, como tu dices, no les pagan para trabajar y `proteger a la sociedad, sino para esquilmarla…De qué sirve que en la academia de policía les hablen de ética y deberes morales y sociales, ya que cuando egresan se enfrentan a la cruda realidad…obedecer a abyectos jefes, que lo único que les importa es la “lana”, obtenida a cualquier precio y pretexto… utilizando a personas, que se dieron de alta queriendo servir a la sociedad y tener un ingreso honesto, que les permita cubrir sus necesidades, personales y familiares…a las que no les importa corromper…muchas veces no es la piedra la que nos hiere, ni la mano que la avienta, sino la perversa mente que se lo ordena…te felicita y abraza…Mario RE.

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