<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Diálogo Queretano &#187; Leyendas</title>
	<atom:link href="http://www.dialogoqueretano.com.mx/category/queretaro/leyendas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.dialogoqueretano.com.mx</link>
	<description>Artículos de opinión sobre la realidad del Estado de Querétaro y México</description>
	<lastBuildDate>Wed, 08 Feb 2012 13:16:25 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
		<item>
		<title>El tunel de Querétaro</title>
		<link>http://www.dialogoqueretano.com.mx/el-tunel-de-queretaro/</link>
		<comments>http://www.dialogoqueretano.com.mx/el-tunel-de-queretaro/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 06 Sep 2008 17:16:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Zuñiga Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.dialogoqueretano.com.mx/?p=2504</guid>
		<description><![CDATA[Existe una muy antigua conseja, que se remonta al Siglo XVIII, y no pudiendo precisar sus orígenes, conserva parte de su magia hasta nuestros días, plenamente justificada, dado que nuestra bella ciudad reúne las características para que se justifiquen parciales argumentos producto de sus impresionantes construcciones, sobre todo en &#8220;la plaza de abajo&#8221;, hoy Plaza [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="http://www.dialogoqueretano.com.mx/wp-content/uploads/2008/08/plaza de armas queretaro.JPG"></p>
<p style="text-align: center;"><img class="alignnone" src="http://www.dialogoqueretano.com.mx/wp-content/uploads/2008/08/plaza de armas queretaro.JPG" alt="" width="205" height="151" /></p>
<p></a></td>
</tr>
<tr>
<td>
<div>
<p align="justify">Existe una muy antigua conseja, que se remonta al Siglo XVIII, y no pudiendo precisar sus orígenes, conserva parte de su magia hasta nuestros días, plenamente justificada, dado que nuestra bella ciudad reúne las características para que se justifiquen parciales argumentos producto de sus impresionantes construcciones, sobre todo en &#8220;la plaza de abajo&#8221;, hoy Plaza de Armas, en donde se asientan las antiguas Casas Reales, hoy Palacio de Gobierno, y que por razón natural la gente importante y más pudiente en aquella época, dio inicio al núcleo de la floreciente Ciudad de Querétaro, distribuyéndolo en tres calles que descendían del lugar de su fundación, y que son las actuales calles de 5 de Mayo, Venustiano Carranza e Independencia.</p>
</div>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span id="more-2504"></span></p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<div>
<p align="justify">En efecto, éstas se originan, en términos generales, a partir del templo que con el tiempo se transformó en la magna obra del Convento de la Santa Cruz, convertido posteriormente en centro de evangelización para el naciente norte de México, denominado como &#8220;Centro de Propaganda PIDE&#8221;, y que se constituyó como un punto de referencia para todo México y con mayor razón para Querétaro.</p>
<p align="justify">Posterior al año de 1872, con la caída del Imperio comienzan muchas versiones respecto a la rendición de Maximiliano y las tropas imperiales, y la simbólica entrega de su espada a oficiales del General Escobedo, en las inmediaciones del Cerro de las Campanas, en donde se erigió un obelisco que, durante muchos años, señaló el sitio exacto de este hecho, y que se encontraba del lado poniente de la actual Avenida Tecnológico, en el tramo donde se ubica el ahora Hospital del ISSSTE, y que con el tiempo fue removido, borrando físicamente el testimonio construido para precisar el acontecimiento previo al que marcó formalmente el fin del sueño del Emperador extranjero: su fusilamiento.</p>
<p align="justify">Se afirmaba que Maximiliano había huido del Convento de la Cruz por &#8220;un túnel&#8221; que, pasando por debajo de la ciudad, conectaba con el Convento de Santa Clara y el propio Cerro de las Campanas y, aunque existe testimonio de reconocidos historiadores, el pueblo jura que Maximiliano, con todo y su montura y sus acompañantes, tratando de huir, se encaminaron al Cerro de las Campanas saliendo por una cueva que fue sepultada cuando la construcción del Monumento a Juárez. Cambió el entorno del cerro, cuyas piedras tenían la particularidad de que al golpearlas emitían un sonido metálico, semejando al de las campanas (los geólogos las denominan &#8220;fonolitos&#8221;).</p>
<p align="justify">Hasta los años sesentas, los guías de turistas tenían su propia versión de la historia y relataban que en la cueva del Cerro de las Campanas, las tropas imperiales ocultaban armas y monedas de oro, conocidas como &#8220;Maximilianos&#8221;, por tener grabada la imagen del Emperador y mostrando lo que tal vez sí fue verdad ante los expectantes visitantes y turistas, un orificio de aproximadamente 20 centímetros de profundidad, por 4 centímetros de ancho, en donde supuestamente se encontraba la bandera de las fuerzas imperiales, quedando bajo toneladas de rocas la cueva, el portabandera horadado en la roca y el mito, pero no así la especulación del túnel, del que nadie podía argumentar con solidez la veracidad y la fecha de su construcción.</p>
<p align="justify">Parte de esta leyenda encuentra su origen en las construcciones de algunas amplias y sólidas casonas de la calle 5 de Mayo y de la propia Plaza de Armas, en donde existen &#8220;sótanos&#8221;, &#8220;pasadizos&#8221; y &#8220;cuartos subterráneos secretos&#8221;.</p>
<p align="justify">En la casa de 5 de Mayo número 40, lugar habitado por la familia del Dr. Mena, en la parte del fondo, frente a la entrada principal, existe un pasadizo oculto que conduce a un amplio sótano que continúa a las casas vecinas, las dos que siguen a la pendiente que remata frente a la Plaza de Armas, incluida la casa de Don Timoteo Fernández de Jáuregui, actual sede de la Cámara de Diputados.</p>
<p align="justify">En la casa de Pasteur No. 12, esquina con Andador Libertad, se pueden apreciar dos respiraderos en la parte baja del muro, con sólidos enrejados que a simple vista topan con pared, pero que al acercarse se aprecia su continuidad hacia abajo: son parte de un sótano que tenía su entrada en el corredor de la puerta principal, a un lado de la escalera, del lado izquierdo, y que fue habilitado como local comercial, combi- nado su acceso por dentro de una habitación.</p>
<p align="justify">Entre esta casa de Pasteur No. 12 y la Casa de Ecala, existe un corredor que se aprecia desde la parte alta solamente, y que no tiene acceso aparente por ninguna de las tres casas que lo delimitan.</p>
<p align="justify">En la parte del fondo, a la derecha, hasta topar con el muro que divide la casa de Pasteur No.12, y la de 5 de Mayo No.16, habitada muchos años por la familia Proa! Suzán, se encontraba una ventilación que se continuaba con rumbo a la escalera, y en este lugar, al realizar excavaciones para su arreglo, se encontró un pasadizo subterráneo abandonado que continuaba en dirección al templo de San Francisco.</p>
<p align="justify">En la casa habitada en la calle de Pasteur No.23, hoy sede de la Secretaría de Cultura, se encontró, en la casa vecina -al arreglar un piso -un sótano, amplio, con partes derrumbadas y que daban testimonio de que la señorial casona, en sus orígenes, tenía mayor extensión en su colindancia al sur, y que la casa de Pasteur Sur No.23 fue construida en terrenos de la gran casa, la cual constaba asimismo de un cuarto secreto en terrenos ajenos, circunstancia que ignoraban los que la compraron.</p>
<p align="justify">En las mismas Casas Reales, en el patio que coincidía con la majestuosa y única casona de los &#8220;Cinco Patios&#8221;, existe un túnel que conecta ambos por la parte posterior y se pierde en terrenos de la casa de un solo piso con amplio portón y marco de cantera labrada, que pertenece a la familia Maciel.</p>
<p align="justify">En la parte baja de Independencia, entre Vergara y Corregidora, se utilizó un tipo de relleno aislante de humedad que consistía en poner cántaros grandes boca abajo y que juntos, pegados unos a otros, rellenaban continuamente hasta tener una superficie plana para poner el piso. Este tipo de construcción causó ansiedades desmedidas en posteriores propietarios, quienes, al ver que el subsuelo contenía una gran cantidad de cántaros, por anticipado se sintieron poseedores de probables grandes fortunas.</p>
<p align="justify">En pleno Jardín Zenea, en la desembocadura de la calle de 5 de Mayo, al cambiar el empedrado por adoquín en los años cincuentas se descubrió &#8220;un gran túnel&#8221;, con techo abovedado, elaborado con técnica depurada por capaces alarifes. Esto es un drenaje antiguo que está aún bajo nuestros pies.</p>
<p align="justify">En lugares más remotos a los descritos, fueron encontrados cuartos &#8220;secretos&#8221; de cuya existencia sólo por casualidad se enteraron los propietarios de las casas y que, al no tener ninguna utilidad en nuestros días, fueron rellenados con escombros.</p>
<p align="justify">Algunos sitios merecen una mención especial por su cuidada construcción, por su origen y por el efecto que siguen causando hasta la fecha. Tienen &#8220;algo especial&#8221;; se percibe un ambiente difícil de describir hoy que, al sentirlo -y este es el caso del sótano de la magnífica construcción del propio Luis M. Vega, lugar del obispado por muchos años y antes edificio que ocupara la representación en Querétaro del Santo Oficio, lugar antiguo y aunque cuenta con iluminación artificial, sigue impactando, por lo que hay que armarse de valor para explorarlo.</p>
<p align="justify">Las faldas del cerro del Sangremal son de roca sólida o de capas de laja, a tal grado que para la introducción del drenaje en los años cincuenta, se tuvieron que utilizar barrenos y pólvora, ya que el pico y la pala resultaban ineficaces, sobre todo entre la parte localizada entre Circunvalación y Guillermo Prieto, y fueron muchos meses de arduo trabajo para escarbar no más de 1.50 metros para introducir los tubos de albañal y enterrar los del agua potable, que antes se encontraban a escasos centímetros de profundidad.</p>
<p align="justify">La existencia de túneles y pasajes subterráneos es real, pero en forma aislada. Es difícil afirmar que se encuentran intercomunicados y, cuando esto se da, existen bien fundados elementos para afirmar que se trata de sistemas del drenaje &#8220;profundo&#8221; de Querétaro.</p>
<p align="justify">Los casos como el de las Iglesias de Santa Clara, Carmelitas y Capuchinas, hay que admitir que se trata de depósitos de huesos, de los famosos osarios que eran la regla en siglos pasados.</p>
</div>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.dialogoqueretano.com.mx/el-tunel-de-queretaro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El órgano que tocó el diablo</title>
		<link>http://www.dialogoqueretano.com.mx/el-organo-que-toco-el-diablo/</link>
		<comments>http://www.dialogoqueretano.com.mx/el-organo-que-toco-el-diablo/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 23 Aug 2008 19:14:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Zuñiga Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.dialogoqueretano.com.mx/?p=2403</guid>
		<description><![CDATA[El Convento de Santa Clara, construido en terrenos que el propio Fernando de Tapia legara a su hija María, quien inclinándose por la vocación religiosa, por propia voluntad, lo cedió para que fuera construido el Convento de las Monjas Clarisas, y que con aportaciones de los fieles, tanto de criollos como de españoles, se construyó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<div>
<p align="justify">El Convento de Santa Clara, construido en terrenos que el propio Fernando de Tapia legara a su hija María, quien inclinándose por la vocación religiosa, por propia voluntad, lo cedió para que fuera construido el Convento de las Monjas Clarisas, y que con aportaciones de los fieles, tanto de criollos como de españoles, se construyó en una sólida y magnífica edificación que desde sus inicios se enriqueció de ornamentos y retablos únicos por su elaborado trabajo y su patinado en oro de 24 kilates, que cubre la magnífica talla en madera hecha por artesanos indígenas.</p>
</div>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span id="more-2403"></span></p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<div>
<p align="justify">Sus enrejados dan constancia de la entrega de herreros que forjaron con martillo y sudor el fierro para entrelazarlo a golpes y formar un magnífico tejido que por su duración los hizo inmortales. Su técnica para &#8220;abrir&#8221; el fierro al rojo vivo y dejar un orificio para por él entrelazar como un bordado de aguja, fierro con fierro, quedaron en el coro y sotocoro, y en el balcón de las clausuradas, que a desnivel participaban en los oficios religiosos en el tiempo que la fe era de verdad, en la época de los milagros espectaculares y convincentes que nos relataban los sacerdotes para que sirviesen de ejemplo.</p>
<p align="justify">La orden religiosa, con el tiempo, influyó grandemente en la historia de Querétaro, y conocido es su litigio para que les llegara el agua de la acequia madre, lo cual no acontecía, dado el mal uso que se hacía en el trayecto desde &#8220;La Cañada&#8221;, y por la parte baja donde corría, hoy cercana al Río Querétaro. Como conocida es también la leyenda que justifica la construcción del acueducto por Don Juan Antonio Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila, y su amor por una monja.</p>
<p align="justify">Lo innegable es que en el Convento se encontraban como religiosas hijas de pudientes y piadosas familias, por lo que el dinero nunca escaseó para su construcción, además de que en las cercanías, y en diferentes etapas de su historia, vivieron familias muy conocidas e incluso nobles como la propia esposa del Marqués de la Villa del Villar del Águila, que a unos cuantos pasos de la iglesia, siempre se involucró y apoyó a las monjas clarisas.</p>
<p align="justify">La mismísima Doña Josefa Vergara y Hernández las adoptó como a sus hijas y, mes a mes, las dotaba de alimentos y aportaciones económicas, incluso hasta después de su muerte. También la Familia Mota, y muchos más, que contribuyendo para los gastos lograron que Santa Clara se ganara el calificativo de &#8220;joya religiosa&#8221;, hasta que un modernizador retirara el retablo principal para modernizar el altar. No tiene ya razón el recordar lo negativo; el daño se realizó y forma parte de la historia, de la propia historia de Santa Clara.</p>
<p align="justify">Parte muy importante de las adquisiciones realizadas para la liturgia, además de candelabros, manteles, vasos sagrados y &#8220;custodia&#8221; de oro, lo era el indispensable órgano, para enmarcar, mediante la música sacra, todas las celebraciones religiosas, y con este propósito, se compró en la capital un órgano importado tubular, con su mecanismo de fuelles y registros, con sus teclas bien terminadas y sus pedales de madera. Con las propias ornamentaciones y decorados que caracterizaban a estas reales obras de arte, artesanales cien por ciento, y que requerían, además de los conocimientos musicales, una muy buena condición física para tocarlos.</p>
<p align="justify">Querétaro siempre se ha caracterizado por ser una ciudad culta, en donde existe aprecio por las artes y que, a manera de los antiguos sistemas gremiales, en que se heredaban los secretos de padres a hijos, aquí existían familias que por verdadera vocación religiosa se entregaban por entero al servicio de la Iglesia; algunos como acólitos, durando en activo hasta que morían; otros, dedicándose al canto, así como a la música, pero toda la vida, año tras año; algunos en la capital de la República, como Don Julián Zúñiga, y otros muchos en nuestra ciudad.</p>
<p align="justify">El organista que desde los primeros días, en que después de ser instalado y probado el nuevo órgano se hizo cargo de tocarlo, desempeñando sus funciones musicales, empezó a notar a una bella monja, muy joven, a la cual su rostro enmarcado en la blanca tela y el oscuro velo la hacían más hermosa. En el sitio reservado para ellas, ninguno de los fieles notaba su presencia por el velo que la separaba del mundo, así como también por las gruesas y sólidas rejas del enclaustramiento.</p>
<p align="justify">El organista la observaba diariamente en la penumbra de la Iglesia y los rayos de la luz matutina, que se colaban apenas iluminando al grupo de piadosas religiosas, que diariamente, en punto de 6 de la mañana, iniciaban su día encomendándose al Señor. El se sentía afortunado por el lugar en que el acomodo indispensable del órgano, para lograr su mayor sonoridad y cumplir con sus funciones ornamentales, le daba la oportunidad de verla, sin que nadie lo notara, y al verla tanto, terminó por enamorarse perdidamente de ella. Se convirtió en una obsesión y, poco a poco, pasó a ser parte de su vida: pensaba tanto en ella que no la podía separar ya de su existencia. Tenía que ser su esposa. La amaba con todas sus fuerzas, pero existía un infranqueable impedimento: no, no era la monja, la que ni siquiera se enteró, ni siquiera había fijado sus castos ojos en el que con pasión la amaba; a él lo detenía su fe, su religión, sus creencias, las que le había inculcado su madre viuda desde que él tenía siete años. Su madre que, refugiando su dolor se volcó en la fe, en la religión, y él la acompañó siempre; por eso no podía fallar a su madre, a su religión; pero estaba de por medio algo más fuerte: su amor ardiente por la bella monja.</p>
<p align="justify">En medio de su desesperación, primero rezó, y le pidió a Dios que le concediera a su sierva como esposa; le justificó que su amor era puro, libre de pecado, pero, enloquecido de amor, invocó al demonio, no importaba nada, ni su vida ni su alma, sólo le interesaba la hermosa monja de cara angelical y rosadas mejillas, cual querubín del propio retablo de la Iglesia. Esta pasión, tan intensa, escapaba de sus fuerzas; se justificaba por su amor puro, y en pocos segundos, se recriminaba su pecado y no aguantó. No podía con este conflicto seguir viviendo. Pudo más la culpa de sentirse un pecador por desear a una inocente monja, a quien ya había manchado con sus &#8220;malos pensamientos&#8221;. No merecía vivir. Le había faltado a su madre, a sus principios, invocando al diablo; había caído en pecado.</p>
<p align="justify">Dirigiéndose al cajón del ropero donde guardaban los recuerdos de Su padre muerto, entre camisas viejas, fotografías de color sepia y un &#8220;kepí&#8217; con escarola republicana, tomó una vieja pistola con la que su orgulloso padre aparecía en la única foto como militar; tomó su rosario, se puso su escapulario, y lo perforó a nivel del corazón, como castigo por haberle causado tanta desdicha.</p>
<p align="justify">A la mañana siguiente, el único que notó la ausencia del organista fue el sacerdote, ya que al cantar se quedó esperando la musical respuesta y, como esto no aconteció, con rápida mirada notó el banco del órgano vacío. Sin dar importancia continuó el oficio religioso y, mecánicamente, volvió a cantar, sin recordar la ausencia del ejecutante, pero apenas recapacitaba de su error cuando del órgano se iniciaron unas notas, pero que por su sonoridad y sus acordes, nunca las había producido el instrumento, y no sólo eso, con los cabellos de punta, siguió escuchando melodías que nunca se habían escuchado. No se trataba de ruidos, se producían acordes de tal forma que los fieles empezaron a voltear al sitio en donde se encontraba el órgano, pero no había alguien tocándolo.</p>
<p align="justify">El sacerdote, con temor, empezó a rezar en voz alta. Los fieles, horrorizados por lo que estaban presenciando, incrédulos, no podían saber si se trataba de un milagro o de un hecho atribuido al mismísimo demonio. La situación en que se encontraban inexplicablemente duró varios minutos y, de improviso, cesó, quedando todo en un profundo silencio.</p>
<p align="justify">Los comentarios a la salida del templo, ya en las puertas que dan al jardín de Santa Clara, entre los fieles que no alcanzaban a explicarse lo que había pasado, cuando ven que una mujer apresuradamente se dirigía a la iglesia. Se trataba la que todos conocían como la madre del organista, quien unos minutos antes tuvo, para su mala fortuna, que encontrar a su hijo recostado en su cama, muerto, con el corazón perforado por una bala, pero no les dijo más. Ella como madre había sentido lo que su hijo padecía: al amor, pero no sabía de quién. Sólo lo intuía; lo presentía como madre. Se trataba de un amor imposible. &#8230; El órgano continúa en el mismo lugar en la iglesia de Santa Clara, y por más esfuerzos que se realizaron, nunca lograron que volviera a tocar. Nadie podía explicar, pero quedó inservible, como &#8220;si lo hubiera tocado el diablo&#8221;.</p>
</div>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.dialogoqueretano.com.mx/el-organo-que-toco-el-diablo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La novia de la calle de Guadalupe</title>
		<link>http://www.dialogoqueretano.com.mx/la-novia-de-la-calle-de-guadalupe/</link>
		<comments>http://www.dialogoqueretano.com.mx/la-novia-de-la-calle-de-guadalupe/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 21 Jun 2008 12:28:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Zuñiga Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.dialogoqueretano.com.mx/?p=2001</guid>
		<description><![CDATA[Vivía hermosa dama, hija de conocida familia, en la Calle de la Bajada de Guadalupe, hoy Pasteur Norte, después de la Iglesia de la &#8220;Congregación&#8221;, en la parte formada entre las calles de 16 de Septiembre y Angela Peralta; casa en la que años después se instaló un colegio de monjas, y en la que, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>Vivía hermosa dama, hija de conocida familia, en la Calle de la Bajada de Guadalupe, hoy Pasteur Norte, después de la Iglesia de la &#8220;Congregación&#8221;, en la parte formada entre las calles de 16 de Septiembre y Angela Peralta; casa en la que años después se instaló un colegio de monjas, y en la que, al caer la noche, y de manera bien planeada, esta joven mujer, la mayor de tres hermanas, tenía la gran habilidad para ingeniarse y ver a dos novios a diferente hora, sin ser descubierta por alguno de ellos durante mucho tiempo.</td>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span id="more-2001"></span></p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>Se contaba que los encuentros amorosos se prolongaban, mes tras mes, y ella no se decidía por cuál de los dos inclinarse y formalizar una relación, pero también se sospechaba que la costumbre y el tiempo la habían hecho presa de cierta arrogancia al tener cautivos a los dos galanes, lo cual en forma indiscreta lo comentó a una amiga.</p>
<p>Para su mala suerte, su amiga, señorita de formación muy moral para algunos, y para otros más conocedores, afirmaban que la envidia y, sobre todo, el que uno de ellos &#8220;le gustaba&#8221;, le hizo comentar este hecho de forma tal que el rumor creció y llegó a oídos de los dos novios.</p>
<p>En el Querétaro de formación tan religiosa esto no podía acontecer, y mucho menos permitirse que una señorita de buena familia tuviera una conducta tan ligera, motivo por el cual uno de los novios, una vez que se había despedido con candoroso beso entre los barrotes de la ventana, los cuales eran de fierro, que como celosos guardianes de la virginidad, se antojaban infranqueables, simulando retirarse, esperó oculto y embozado en las sombras de la noche. Con paciencia franciscana, observó con curiosidad el encuentro con quien llegó después que él y, que entre pláticas, risas y algunos besos, se prolongó por casi una hora.</p>
<p>Cuando el segundo joven se retiraba, decidió abordarlo, dándose cuenta de que formaba parte de su familia: se trataba de su primo, situación que una vez que le comentó todo, los impulsó solidariamente a darle un escarmiento a esta mala mujer.</p>
<p>Los primos platicaron varios días sobre el asunto mientras los encuentros continuaban en una aparente normalidad. Se siguieron dando sin la menor sospecha de la joven.</p>
<p>Pero el plan estaba hecho. Para dar el escarmiento a la novia sin vergüenza, y aparentando desconocimiento, el más fuerte de los dos, que era el que acudía en segundo término, le pidió un beso, y luego otro, sugiriéndole que por su gran amor, separaría los barrotes para un mayor acercamiento, lo cual procedió a realizar, y cuando la joven sacó confiada la cabeza, los cerró de forma tal que ya no pudo sacarla. Estupefacta, sus principios le impedían gritar y pedir auxilio: se pondría en evidencia.</p>
<p>A la mañana siguiente, a los primeros rayos del sol, el movimiento humano se inició; las mujeres se encaminaban a misa de 6 a la iglesia, y encontraron en la subida de Guadalupe, calle que las conducía a la &#8220;Congregación&#8221;, a una joven llorosa que gemía entre los barrotes con el arrepentimiento reflejado en la cara, mezclado con el frío de la mañana.</p>
<p>Durante semanas se pudieron apreciar los barrotes doblados por la fuerza utilizada para poder rescatarla de su vergüenza, hasta que un herrero trató de restaurarlos y borrar la maniobra que se había hecho para castigar a la casquivana, y aunque el artesano trabajó lo mejor que pudo, hasta la fecha todavía puede uno, si se lo propone, notar las huellas que desde hace más de 100 años quedaron como testigos mudos en esa ventana.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.dialogoqueretano.com.mx/la-novia-de-la-calle-de-guadalupe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Doña Josefa Vergara y Hernández</title>
		<link>http://www.dialogoqueretano.com.mx/dona-josefa-vergara-y-hernandez/</link>
		<comments>http://www.dialogoqueretano.com.mx/dona-josefa-vergara-y-hernandez/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 08 Mar 2008 10:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Zuñiga Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.dialogoqueretano.com.mx/dona-josefa-vergara-y-hernandez/</guid>
		<description><![CDATA[Platicaban los abuelos que a principios del siglo que fue marcado por los años ochocientos, en aquel Querétaro que Siguenza y Góngora describiera como &#8220;el gigante dormido&#8221;, ya punto de ser señalado por el destino como partícipe de nuestra historia patria, aconteció lo que relato y que por mucho tiempo corrió como un rumor por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>Platicaban los abuelos que a principios del siglo que fue marcado por los años ochocientos, en aquel Querétaro que Siguenza y Góngora describiera como &#8220;el gigante dormido&#8221;, ya punto de ser señalado por el destino como partícipe de nuestra historia patria, aconteció lo que relato y que por mucho tiempo corrió como un rumor por las señoriales calles de nuestra bella ciudad, lo mismo en el centro que en la &#8220;Otra Banda&#8221;.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span id="more-1519"></span></p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>En la &#8220;Calle del Desdén&#8221;, hoy Allende Sur. No.16, y en una de las más hermosas casonas que se le conoce como &#8220;Casa de los Perros&#8221;, vivía una viuda muy conocida por los habitantes de aquel entonces, ya que conventos y religiosas recibían puntualmente, y mes a mes, aportaciones económicas o en especie de tan bondadosa dama, quien había también fundado el &#8220;Hospicio de Pobres&#8221;, siendo propietaria de gran caudal y dueña de importantes haciendas con grandes extensiones de terreno, a quien faltándole su marido y, dada su religiosidad, carente de descendencia, encontró motivo de satisfacción en hacer obras pías conociendo los habitantes de la ciudad su entrega para con los pobres. No era de extrañarse que las puertas de su casa frecuentemente se encontraran pletóricas de gente en demanda de ayuda, y tampoco era raro que a ella acudieran durante el día o en la noche.Una noche de noviembre, sí, de los primeros días de noviembre, y conocida por su falta de sueño, Doña Josefa platicaba con su dama de compañía cuando escucharon, pasada la media noche, ruidos característicos de ruedas metálicas de carruaje, murmullos y pasos lejanos que las hizo reaccionar con curiosidad, ya que esto, inusual en el silencio de la noche, tenía que ser por algo especial, pidiéndole a su acompañante que de su recámara se trasladaran a la sala para, a través de una de las ventanas, ver de qué se trataba.</p>
<p>La sala de la casa se encontraba en amplio salón del lado izquierdo del corredor, con sobrios muebles de época, gruesas cortinas de telas importadas, mesas, sillones y alfombras que apenas eran visibles en la noche por la escasa iluminación de las velas o lámparas de petróleo, haciendo que sólo personas que conocieran bien su colocación pudiesen caminar sin sufrir algún tropiezo para poder llegar a la ventana, &#8220;abrir las maderas&#8221;, y posteriormente, a través de los visillos o cortinas de tela, observar a través del cristal lo que acontecía en la calle, pero que ya les causaba sobresalto.</p>
<p>Una vez en la ventana, y no escasas de miedo, pero confiadas por la seguridad de la casa que tiene un sólido portón, y como protección de sus ventanas unas rejas de fierro forjado a fuego y martillo, además de sus altos y fuertes muros, encontraron que los sonidos provenían del lado izquierdo. Decidieron entreabrir las hojas de la ventana para ver hacia donde se encuentra el Convento de San Agustín, y, con sorpresa ven algo inusual: un cortejo de personas vestidas de negro, que a paso lento caminaban alumbradas con la luz de las velas, y que entre murmullos se adivinaban rezos, encaminándose por Calle del Desdén con rumbo a ellas, y en dirección a la Calle de Calzontzin -hoy Arteaga&#8211;, pasando en ese momento frente a ellas una carroza descubierta en donde se encontraba un ataúd, la que circulaba custodiada por cuatro personas que sostenían un palio o manto, mantenido en alto, en forma de toldo y montado en cuatro tubos de bronce de color dorado.</p>
<p>Como el Camposanto se encontraba en dirección al trayecto que seguía la procesión, sólo les extrañó la hora en que esto acontecía, ya que estaba próxima la una de la mañana, y concretándose a observar respetuosamente, vieron que casi al término de la columna se desprendió de ella una persona vestida de negro, con amplio sombrero que le cubría el rostro y quien se aproximó a ellas, y con atento saludo, les pidió &#8220;si tuvieran la bondad de guardarle un par de velas&#8221;, a lo que ellas accedieron. Posteriormente esta persona se regresó a la formación y se fueron hasta ya sólo escuchar cómo se perdían en la noche.</p>
<p>Al ya no tener motivo para mantenerse en la ventana, se disponen, Doña Josefa y su dama de compañía, a regresar a sus habitaciones y tratar de dormir, pero encontrándose en posesión de las velas producto del encargo del desconocido, da indicaciones para que sean puestas en la propia sala, y en un lugar accesible para ser devueltas al otro día cuando fueran solicitadas por su propietario.</p>
<p>Cuenta la leyenda que, a media mañana, Doña Josefa fue despertada por una asustada dama de compañía, quien con urgencia le pedía que la acompañara a la sala, a donde se dirigieron inmediatamente, encontrando con asombro y espanto, que en la mesa de pequeñas proporciones, en donde dejaron el par de velas la noche anterior, se encontraban dos huesos largos blancos, descritos por los abuelos como dos &#8220;canillas&#8221; de muerto, atribuyendo a este hecho la temprana muerte de Doña Josefa, en 1809.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.dialogoqueretano.com.mx/dona-josefa-vergara-y-hernandez/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La calle del Descanso</title>
		<link>http://www.dialogoqueretano.com.mx/calle-del-descanso/</link>
		<comments>http://www.dialogoqueretano.com.mx/calle-del-descanso/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 16 Feb 2008 16:07:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Zuñiga Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.dialogoqueretano.com.mx/calle-del-descanso/</guid>
		<description><![CDATA[Se inició en forma gradual. Pasaban de las Casas Reales o de la Casa del Santo Oficio, en ocasiones al amanecer, y en otras en las primeras horas de la noche. Pasaban lentamente, tal vez como un gesto de humanidad e incluso les permitían permanecer de pie al suspender Los condenados a muerte, después de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>Se inició en forma gradual. Pasaban de las Casas Reales o de la Casa del Santo Oficio, en ocasiones al amanecer, y en otras en las primeras horas de la noche. Pasaban lentamente, tal vez como un gesto de humanidad e incluso les permitían permanecer de pie al suspender</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span id="more-1385"></span></p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>Los condenados a muerte, después de tres cuadras de las Casas Reales salían, o cinco, si de la Casa del Santo Oficio, pero descansaban. A la vuelta de la esquina se encontraba la horca, fin de su breve recorrido. Los vecinos, pocos, muy pocos, no se atrevían tan siquiera a ver por considerarlo e mal agüero, pero esta última calle recibió el nombre popular de la &#8220;Calle del Descanso&#8221;.Fueron pocos, pero el impacto causado por estas ejecuciones, primero por herejes, blasfemos y posteriormente, algunos años después, por homicidas y rateros irredentos, todos ellos tuvieron su fin en las orillas de la ciudad, enfrente del bosque de la actual Alameda, lugar del cadalso, lugar maldito por los espíritus que quedaron sin cuerpo, sin saber a dónde ir, sin tener quien los reclamara. Muchos, por su actuar, ni el demonio optó por ellos por ser tan malos.Estos espíritus recorrían las angostas calles y en las noches pocos vecinos se aventuraban a salir, ni siquiera descolgar las lámparas o farolas que en los ganchos de la parte superior de las ventanas, y en número de dos, se destinaban para tal propósito, dejando que las luces se extinguieran solas hasta donde el petróleo durase. Pero preferible esto a exponerse a un encuentro con un alma perdida de un ejecutado: las lámparas estaban seguras; nadie trataría de robarlas, sólo en la calle las almas en pena.</p>
<p>Cuentan que, con horror, en la penumbra de sus habitaciones, escuchaban extraños sonidos, llantos, pasos y rezos y otros ruidos de ruedas metálicas de carruajes, cadenas o gritos de arrepentimiento, que se perdían entre el inconfundible ruido del pataleo en la tarima de la horca como estertor final.</p>
<p>Pero también los abuelos relataban a sus nietos haber visto un carro en el que trasladaban los cadáveres de los ejecutados, que pasaba sin tiro de caballos, solo, sin quien lo condujera, y aunque sus ruedas metálicas producían extraños ruidos, éstas no tocaban el suelo.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.dialogoqueretano.com.mx/calle-del-descanso/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Almas en pena</title>
		<link>http://www.dialogoqueretano.com.mx/almas-en-pena/</link>
		<comments>http://www.dialogoqueretano.com.mx/almas-en-pena/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Jan 2008 09:59:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jaime Zuñiga Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.dialogoqueretano.com.mx/almas-en-pena/</guid>
		<description><![CDATA[En la esquina de las calles de 16 de Septiembre y Altamirano existe una casa que en el frente conserva una vieja fuente en un recodo de su fachada, pues en esta casa se cuenta que, estando bajo el cuidado del párroco de la parroquia de Santiago, acudió hasta él un matrimonio que, procedente de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<p align="justify">
<p>En la esquina de las calles de 16 de Septiembre y Altamirano existe una casa que en el frente conserva una vieja fuente en un recodo de su fachada, pues en esta casa se cuenta que, estando bajo el cuidado del párroco de la parroquia de Santiago, acudió hasta él un matrimonio que, procedente de la sierra queretana, y no encontrando lugar en donde pasar la noche, decidieron pedir permiso para que se les permitiese ocupar la casa, la cual tenía mucho tiempo sin moradores.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span id="more-1281"></span></p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td>Concedido el permiso, se dispusieron a improvisar para dormir en la primera habitación, la que se encuentra con sus ventanas a la calle, para lo cual bajaron de sus burros sus pocas pertenencias, y alumbra- dos por las velas estaban arreglando su lecho, cuando acude a ellos una mujer, quien cortésmente les pide la ayuden, pues se encontraba velando a un difunto, y quería repartir café entre los que la acompañaban. Ante esta inesperada situación, la esposa decide acompañarla, y pasa unas horas en el interior de la casa, auxiliando a la que pensaba vivía ahí, y que estaba pasando por trance tan doloroso. Pero se contaba que, al ofrecer el café a quienes velaban al difunto, era rechazado con ademán negativo por las personas que rodeaban el ataúd.</p>
<p>Casi al amanecer se acercó la misteriosa dama, y con voz dulce le agradece a su improvisada ayudante y le dice que en la alacena de la cocina le dejaba algunas cosas, retirándose después entre las sombras de la noche.</p>
<p>A la mañana siguiente, recordando la señora lo de unas horas antes, y pensando que les dejarían en la alacena algo para comer deciden ir a ver, encontrándose que no existía lo que ellos pensaban, pero que un orificio aparente por desprendimiento del enjarre de la alacena, dejaba ver unas ollas conteniendo abundantes monedas de oro. Comentaban que este matrimonio humilde se quedó a vivir en esta ciudad y que fue muy conocido el origen de su fortuna.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.dialogoqueretano.com.mx/almas-en-pena/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

